aspirinas

Es sabido que los gatos tienen problemas para disolver y asimilar una serie de medicamentos en el hígado. En el caso de la aspirina, esta se encuentra dentro del grupo de los fármacos más peligrosos y tóxicos para los gatos.

Entre sus graves efectos, la aspirina en gatos pueden causar hemorragia en el sistema gastrointestinal y también reducir la actividad de la médula ósea, hasta llegar al punto de cesar por completo la producción de glóbulos rojos. Por ello, es muy importante no darle jamás una aspirina al gato, bajo ningún concepto.

El antibiótico cloramphenicol también puede causar un efecto muy negativo sobre la médula ósea.