
Los gatos deben recibir una dieta balanceada de acuerdo a su edad, condición física, estado de salud, etc.
No es conveniente que ingieran presas vivas, ni carne o derivados animales (vísceras) crudos.
La dieta debe ser suministrada en un comedero en forma continua a lo largo del día, en las cantidades correspondientes, para evitar la sobrealimentación y el sobrepeso.
Tanto el comedero como el bebedero deben ser ubicados en un lugar tranquilo y de acceso permanente para el gato.
